La película juega con los cuentos de animales y da la vuelta a sus papeles habituales: el zorro no resulta tan temible y el corral es bastante menos previsible de lo que parece. Su humor funciona para público infantil y también para los adultos que acompañan.

La sesión de mediodía permite montar un plan familiar sencillo en el centro. Como siempre con actividades infantiles, conviene revisar la edad recomendada y las condiciones de acceso antes de salir.