La muestra ayuda a entender una parte esencial del Botánico: la finca de La Isla y las personas que dieron forma a sus colecciones y jardines. Fotografías, documentos y piezas de contexto completan lo que después se reconoce al pasear por el recinto.

Es especialmente agradecida en familia porque alterna interior y exterior. La visita puede adaptarse al tiempo disponible, aunque conviene revisar los horarios y tarifas del Jardín Botánico.